La Escuela de Terapias Ecuestres Ciudad de Oviedo

Está ubicada en el Centro Ecuestre Municipal “El Asturcón”, (El Molinón s/n Villapérez, Oviedo, Asturias (España) y comenzó su actividad en el año 1.999 con 12 usuarios y un grupo de voluntarios, apoyados desde el principio por el Excmo. Ayuntamiento de Oviedo, lo que ha consolidado durante los años transcurridos, una iniciativa que ha sido y es pionera en toda Europa.

En la actualidad se atiende a más de 150 personas de todo el Principado de Asturias, con actividad ininterrumpida y continuada durante todo el año, en sesiones de 30 o 60 minutos, dos días a la semana, contando con un equipo multidisciplinar de profesionales (psicólogo, educador especial, logopeda, fisioterapeuta, técnico ecuestre, auxiliar).

Este proyecto es posible y se gestiona gracias a un Convenio suscrito entre la Asociación Equitación Positiva y el Excmo. Ayuntamiento de Oviedo, apostando una vez más por apoyar el trabajo en el campo de la discapacidad, en este caso desde la Terapia Ecuestre.

Con el objetivo de ampliar la terapia y profesionalizarla, consolidando este proyecto pionero, la Asociación Equitación Positiva, ha suscrito asimismo convenios con otras entidades y recabado el apoyo económico de la Administración Autonómica , empresas y particulares, sumando así, a la importante financiación que del proyecto realiza el Excmo. Ayuntamiento de Oviedo, más recursos que nos permitan alcanzar los fines establecidos.

Todos los años durante el mes de septiembre, el Excmo. Ayuntamiento de Oviedo abre el plazo de matrícula para poder participar en esta actividad, siendo necesario formalizar la inscripción en las oficinas municipales ubicadas en el Centro Ecuestre.

Para ver documentación necesaria para inscripción PINCHA AQUI

El Caballo

Aspectos Físicos

El caballo por su morfología, cinesiología y temperatura corporal nos aporta un gran número de beneficios:

- Transmisión de información : Esteroceptiva (estímulos táctiles, olfativos, auditivos, visuales,...) y Propioceptivos (provocado y estimulado por el movimiento del caballo).

- Movimiento tridimensional : Este movimiento que el caballo imprime al jinete, provoca en él, oscilaciones de su cuerpo en las tres dimensiones del espacio (retroversión y anteversión, inclinaciones laterales, rotación, elevación y descenso). Esta transmisión de movimiento va a facilitar la disociación entre las cinturas escapular y pélvica, posibilitando el movimiento del tronco sobre los ísquiones, sin las influencias negativas que podamos tener de los miembros inferiores. Todo esto conlleva que el patrón natural de la marcha, que es estimulado por el caballo, se vaya registrando en el cerebro para facilitar un mejor patrón de locomoción.

- Transmisión de calor : El caballo tiene una temperatura corporal más elevada que la humana. Esto, en colaboración con el movimiento, ayuda a la relajación de la espasticidad.

- Movimiento fascial : A partir de los movimientos tridimensionales, se producen otros de cizallamiento al tejido fascial (aparato digestivo, urinario,…) con el consiguiente beneficio a nivel visceral.

Aspectos psicológicos y educativos:

Se utiliza al caballo como un elemento mediador y como centro de interés, sobre el cual se trabaja con los usuarios desde una perspectiva lúdica, al considerar que no aprendemos sino que nos encontramos en una situación de ocio o placer. De esta manera se introducen transversalmente los objetivos terapéuticos que se persiguen con cada usuario.

El entorno en el que se desarrolla la terapia, es no institucionalizado, al aire libre, sin mesas, sillas ni libros por lo que la intervención se realiza de tal forma que el usuario no se da cuenta de que está trabajando, ya que hay una gran parte de diversión en la terapia lo que hace que el aprendizaje sea altamente significativo. Además, el caballo no pide cuentas, no enjuicia, la relación con él siempre será sincera, siempre está disponible y no exige altos niveles verbales ni sociales.

Objetivos

Lo que se persigue es una rehabilitación a nivel físico, psicopedagógico y social, utilizando el caballo como elemento dinamizador siguiendo siempre las pautas que marque el terapeuta, bien sea el fisioterapeuta, el psicólogo o el educador especial.

La intervención se realiza a distintos niveles:

FÍSICO:

•  Aspectos básicos de psicomotricidad gruesa y fina.
•  Adquisición del esquema corporal y lateralidad.
•  Orientación tempo-espacial y la capacidad de disociación de movimientos.
•  Equilibrio estático y dinámico.
•  Buscar beneficios en la capacidad de relajación.
•  Corrección postural y tono muscular.
•  Procesamiento de las sensaciones propioceptivas y esteroceptivas.
•  Funcionamiento de los órganos internos

PSICOPEDAGÓGICO:

•  Autoestima, confianza en sí mismo, mejora del autoconcepto, efecto positivo al verse superiores.
•  Procesos psicológicos básicos (atención, memoria, percepción, motivación). Estimulación basal de los sentidos.
•  Motivación, como punto de partida para iniciar nuevos aprendizajes.
•  Autocontrol de las emociones y equilibrio con la razón.
•  Afectividad, redescubrimiento de los sentimientos básicos de amor, compasión.
•  Reducción del estrés y la ansiedad. Relajación. Aspectos comportamentales.
•  Comunicación y el habla: capacidad de imitación, contacto ocular, sonrisa social, emisiones vocálicas, desarrollo de las funciones del lenguaje más básicas.
•  El habla y la voz: articulación, mejoras en el tono muscular de la zona torácica y por lo tanto, mejora en aspectos de soplo, motricidad buco-facial que junto con un trabajo sistematizado en discriminación auditiva nos permitirá mejorar este subsistema del lenguaje. En cuanto a la voz se puede aumentar la capacidad pulmonar, la coordinación fono-respiratoria, etc.

SOCIAL:

•  Relaciones con el entorno mejorando los principios de normalización e integración, tanto a nivel individual como familiar, al posibilitar una actividad de ocio.
•  Conocer el mundo del caballo y sus útiles básicos.
•  Desarrollar destrezas prelaborales: barrer, cargar, transportar.
•  Desarrollar hábitos de higiene y auto-cuidado.
•  Mejorar las relaciones interpersonales.
•  Concienciar socialmente al entorno a entender, convivir y respetar a las personas con discapacidad.

Disciplinas

Denominamos terapias ecuestres a todas aquellas actividades que se realizan con el caballo (ya sea montado o pie a tierra) y cuya finalidad es ayudar a la rehabilitación, reeducación, normalización, integración y socialización de personas con alguna discapacidad física, psíquica, sensorial, psicológica, o con alguna problemática social o comportamental.

Con estas terapias se producen beneficios en áreas como la emocional, la física, educación, deporte y ocio. En las distintas modalidades se trabajan todos estos aspectos, pero en cada una de ellas se persiguen unos objetivos concretos.

Dependiendo del tipo de discapacidad y de la persona, se utiliza una modalidad de terapia determinada y con un caballo determinado, para conseguir los objetivos marcados. Las modalidades de terapias que facilitamos son:

Hipoterapia, Equitación Terapéutico, Volteo Terapéutico, Equitacion Adaptada y Enganche Terapéutico.

Hipoterapia

Se define hipoterapia como una parte de la fisioterapia que trata de rehabilitar a personas con discapacidad física y/o limitación funcional.

Para ello como herramienta fundamental se utiliza el caballo.

Se aprovechan de este animal una serie de propiedades:

•  No susceptibles a modificación: físicas como la temperatura, morfológicas como la anchura y la altura, y anatómicas como la respiración y el peristaltismo.

•  Susceptibles a modificación: propiedades mecánico-funcionales como son los aires del caballo, la velocidad, el paso largo y paso corto,…. Estos aspectos están muy ligados a la preparación específica de los caballos. Por ello es fundamental un trabajo serio, riguroso, programado y profesional sobre la doma de estos animales.

Se persigue la mejora en la calidad de vida estimulando reacciones positivas e inhibiendo reacciones negativas, teniendo presente su base neurológica. El terapeuta ejecuta técnicas para intervenir de manera pasiva, activa y/o resistidamente sobre el sujeto.

De esta manera se consigue alcanzar los objetivos propuestos.

Una condición indispensable para realizar hipoterapia, es el poseer una cualificación profesional y formativa adecuada que dote al profesional de conocimientos de neurofisiología, para entender la patología que se está tratando y conocer los beneficios que el caballo aporta para sacarle el mayor rendimiento posible en el tratamiento, así como las técnicas rehabilitadoras necesarias para llevar a cabo un trabajo efectivo.

La hipoterapia es dirigida por un fisioterapeuta. Además es imprescindible la intervención de un monitor de terapias ecuestres que se ocupe exclusivamente del caballo y que siguiendo las indicaciones del fisioterapeuta consiga los movimientos, la velocidad, la cadencia y amplitud de paso que sea necesario para cada usuario. En los casos de grandes discapacidades se necesita otra persona de apoyo para evitar el riesgo de caídas y ayudar en la realización de ciertos ejercicios.

Equitación Terapéutica

De igual modo que ocurre en la hipoterapia, la cualificación de los terapeutas va a ser crucial en el proceso rehabilitador. Se trata de buscar un enfoque pedagógico en el que se utiliza el caballo como elemento mediador y centro de interés, sobre el cual se trabaja con los usuarios desde una perspectiva lúdica, al considerar que no aprendemos sino que nos encontramos en una situación de ocio y placer. Esta modalidad es dirigida por el psicólogo y el educador especial, es imprescindible la intervención de un monitor de terapias ecuestres que se ocupe del caballo, para que el terapeuta se dedique en exclusiva al usuario y pueda realizar la intervención adecuada utilizando si fuera necesario el material psicopedagógico pertinente. En los casos de discapacidades con riesgo de caídas se requeriría la participación de otra persona de apoyo.

Se introducen transversalmente los objetivos terapéuticos que se persiguen con cada usuario. El entorno en el que se desarrolla la terapia, es no institucionalizado, al aire libre, sin mesas, sillas ni libros por lo que la intervención se realiza de tal forma que el usuario no se da cuenta de que está trabajando pues hay una gran parte de diversión en la terapia, lo que hace que el aprendizaje sea altamente significativo. Se suele dotar de funcionalidad las habilidades que se trabajan. La utilización de material psicopedagógico de apoyo (fichas, paneles, juegos,...) va a ser de gran ayuda para conseguir los objetivos que se planteen.

Ejemplo:

Al trabajar lateralidad (diferenciación de derecha-izquierda) con un niño que no la tenga adquirida, se hará bajo la perspectiva de guiar al caballo: -“llévalo hacia la derecha” o –“tienes que colocar la silla siempre por el lado izquierdo”. De esta manera se potencia el aprendizaje significativo pues lo aprendido tiene un carácter altamente funcional. Diferenciar derecha de izquierda es útil para interactuar con el caballo. Más tarde este aprendizaje se extrapola a la vida diaria de una forma casi inconsciente pues los conocimientos ya se adquirieron de una manera natural sin apreciar el carácter direccional del terapeuta.

Volteo Terapéutico:

Los objetivos que se persiguen con esta modalidad son similares a los que se buscan con la equitación terapéutica, pues las capacidades y habilidades que se trabajan son parecidas. Los profesionales que pautan el trabajo, también son los mismos (psicólogo y educador especial).

El volteo consiste en la realización de ejercicios sobre el caballo: soltar las manos, girarse, tocar diferentes partes del caballo, ponerse de rodillas sobre él,... El caballo es controlado por una persona situada en el centro de la pista. El terapeuta camina generalmente al lado del caballo y del usuario proporcionándole las instrucciones necesarias para realizar correctamente los ejercicios.

Estos ejercicios se pueden realizar de forma individual o en grupo y con ellos se fomenta la confianza, la seguridad, la autoestima, el trabajo en equipo y el respeto a los demás.

Como puede entenderse la preparación y doma del caballo para realizar esta modalidad debe ser muy completa pues los ejercicios que se realizan sobre él conllevan en muchas ocasiones un cierto riesgo de caída que hay que prever y disminuir al máximo.

Equitación Adaptada

Enseñanza de la equitación tradicional orientada al deporte o al ocio y con las adaptaciones tanto físicas como pedagógicas o de reglamento para cada caso. El objetivo es desarrollar al máximo las habilidades del jinete en el manejo del caballo buscando la integración. Para su realización es importantísimo utilizar un caballo con la doma adecuada y un plan de trabajo progresivo e individualizado.

En principio sería necesario un monitor de equitación que paute el trabajo. Cada alumno irá acompañado de un monitor de Terapias Ecuestres hasta que alcance un nivel adecuado de control e independencia que le permita manejar al caballo. Será entonces el momento de incorporar al alumno en una tanda.

Existen diversos campeonatos de equitación para personas con discapacidad a nivel europeo, mundial y olímpico; pero en España solo la Federación Española de Deporte para discapacitados Intelectuales (FEDDI) la reconoce como deporte. Actualmente la FETE (Federación Española de Terapias Ecuestres) mantiene contactos con la Federación Española de Deportes para Discapacitados Físicos para lograr ese reconocimiento.

El Comité Paralímpico Ecuestre Internacional, reconoce como disciplinas ecuestres para discapacitados, la Doma y el Enganche. El Salto, el Volteo y el Concurso Completo están en estudio.

Enganche terapéutico

Consiste en la enseñanza de la disciplina tradicional del enganche, orientada al deporte o al ocio. El objetivo de esta modalidad es dar a las personas que la practiquen (principalmente personas con patologías físicas), la posibilidad de moverse autónomamente sin necesidad de un auxiliar que dirija el caballo.

Es por lo tanto un tratamiento en sí mismo, ya que, si bien no aprovechamos los beneficios del caballo nos otorga en la práctica de la hipoterapia (como el calor y relajación), si podemos mejorar aspectos tan importantes como la autoestima, la autonomía personal y la coordinación.